Unos días antes la bengala era una
antorcha en medio de la noche, era el sonido hecho luz, y las
sombras de la masa bailaban alrededor.
Unos días antes vi por enésima vez un
universo explotando en un cuarto, un big-bang para unos pocos,
interior, encerrado entre techo y paredes.
Unos días antes fue la "guerra" de los del
entrepiso y los del "campo". Una batalla entre amigos,
pirotecnia que subía y que bajaba entre tipos que eran felices.
Unos días antes era el rock en Colegiales bajo los pies de Sokol
preguntando Para qué?
Después...
después fue la muerte, la "conciencia" y las salidas de
emergencia (en ese orden).
Después fue la hipocresía pidiendo justicia y los
anosotrosnuncanoshubiesepasadogritando desde sus
altares que apaguen lo que hacía poco recibían como una ofrenda.
Después fue el debate: ¿la banda es culpable? (tal vez sí), ¿Chabán
es culpable? (seguramente lo sea), ¿el gobierno es culpable?
(siempre para nuestros ojos), ¿nosotros tenemos la culpa? (por
supuesto que no, eso nunca).
Después fue la infinita duda y sólo una certeza: que 194
personas nos mostraron que cada día somos un poco más estúpidos.